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Las compañías farmacéuticas
logran rebotar en 2008 gracias a situarse como valores refugio
de los inversores ante una eventual desaceleración económica
global, ya que no tienen vinculación alguna con los sectores
más afectados por la crisis, el financiero y el inmobiliario.
El precio de las acciones de las farmacéuticas es también
ahora más atractivo, después de los descensos generalizados
registrados en 2007. Y es que el rebote de las compañías
farmacéuticas se produce a pesar de que probablemente continuará
el celo del regulador estadounidense durante el año que
empieza. La FDA (Food and Drug Administration) aprobó durante
el pasado año tan sólo 19 nuevos medicamentos, la
cota más baja desde 1983.
Esto ha provocado que compañías como la británica
GlaxoSmithKline se hayan quejado de una subida en los estándares
de aprobación, hecho que la FDA ha negado. No obstante,
Glaxo, que perdió cerca de un 5% de su valor en 2007, ha
visto como dos de sus lanzamientos fueron aprobados el pasado
año, la compañía que más logró
junto a la suiza Novartis. Peor suerte tuvo Wyeth, que cayó
un 13,21% en 2007. Wyeth estimaba que las ventas de estos tres
productos generarían unos ingresos de 4.000 millones de
dólares al año. En lo que va de 2008 Glaxo ha avanzado
un 7,58%, mientras que Wyeth ha subido un 7,42%.
Elecciones. El Congreso de EEUU, compuesto por una mayoría
demócrata, presiona al regulador farmacéutico desde
2004, fecha en la que la FDA no supo detectar los peligros de
un medicamento de Merck, que tuvo que ser retirado más
tarde del mercado por ser perjudicial para la salud. Esta situación
podría agravarse este año en vistas de las elecciones
presidenciales que se celebrarán en EEUU, y en donde el
Partido Demócrata parece partir con ventaja.
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