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Según los expertos consultados
por El Boletín las rebajas de enero no reducirán la tasa
de inflación en el mismo grado que en anteriores ejercicios
debido a la acusada subida de las tarifas de este mes como consecuencia
de la revisión de 2008.
Este hecho se produce poco después de que los precios del
año pasado hayan experimentado la subida más acentuada
de la última década, con una tasa del 4,3%, según
el indicador adelantado del Indice de Precios de Consumo Armonizado
(IPCA) publicado por el Instituto español de Estadística.
Si el IPC coincide con esta cifra, como es habitual, supondría
la tasa de inflación más alta desde diciembre de
1995. Por lo que los expertos no dudan en asegurar que las fuertes
alzas en servicios básicos como el transporte, la luz,
el gas o el teléfono pasarán factura al IPC.
Con el
comienzo de este año la tarifa eléctrica para los
hogares se ha encarecido un 3,3%, mientras la del gas lo ha hecho
entre un 4,1% y un 4,8%, según datos del Ministerio de
Industria. Por su parte, el Ministerio de Fomento también
ha autorizado a Renfe para que aplique este año un incremento
en todas sus tarifas de entre el 4% y el 5%.
Menos consumo. Aunque los comerciantes esperan un aumento
de las ventas del 4% sobre las cifras del año anterior,
la Federación de Usuarios Consumidores Independientes estima
que el consumo durante estas rebajas caerá de media cerca
de un 3%. Los consumidores prevén que el gasto se sitúe
en unos 119 euros por persona, frente a los 122 euros del mismo
período del año anterior.
Este inicio de año no es más halagüeño
para las empresas. Como las familias, tienen que hacer frente
a un significativo aumento de sus gastos corrientes ya mencionados,
además de la subida de los salarios y cotizaciones de sus
trabajadores. A esto hay que sumar el endurecimiento de las condiciones
financieras. |