La
posibilidad de que en la parte cubana del Golfo de México
se encuentren yacimientos explotables de gas natural y petróleo
de calidad a muy pocos kilómetros de la Costa de Florida
inquieta desde hace tiempo a las petroleras de EEUU. Y han iniciado
una dura ofensiva.
Algunas compañías
estadounidenses saben además, de primera mano, que el Gobierno
cubano no tiene objecciones a llegar a un acuerdo con ellas que
les permita participar en el negocio. Sólo el embargo,
y el lobby anticastrista de Florida suponen un obstáculo.
Obstáculos políticos contra los que piensan luchar
en un año, de elecciones legislativas y locales, que se
presta especialmente a ello.
Más aún, cuando los
precios de la gasolina (tres dólares el galón, 60
céntimos de euros por litro) y el gas natural se encuentran
en cifras históricas. Como explica Kirby Jones, presidente
de la Cámara de Comercio EEUU-Cuba, los precios suben,
se sabe que hay problemas de suministro, y el ciudadano medio
empieza a preguntarse cuál es la verdadera razón
por la que las petroleras de EEUU no pueden perforar las aguas
territoriales cubanas. Más aún, cuando ya lo hacen
otras compañías españolas, canadienses, noruegas
y chinas.
Precios. Los datos
parecen avalar su tesis. El precio medio de la gasolina ha aumentado
un 126% en los últimos seis años y el del gas natural
un 152%. Un motivo suficiente para que el senador republicano
por Idaho, Larry Craig impulse una proposición de ley que
permitiría a las petroleras estadounidenses asociarse con
Cuba sin levantar el embargo. El texto incluye un levantamiento
excepcional para la prohibición a causa de la actual crisis
energética.
Oposición.
Los anticastristas han reaccionado. Quieren que Washington impida
los trabajos que se desarrollan en el golfo con el beneplácito
de la isla. Y, tienen un plan para conseguirlo. No demasiado nuevo,
por cierto: presionar a los socios internacionales de La Habana
para que dejen de trabajar en la zona. Una Helms-Burton petrolera.
Reservas. Según
un informe de la Sociedad de Evaluación Geológica
de EEUU, que se publicó en 2004, en la zona cubana del
Golfo de México habría unas cuantiosas reservas
de gas listo para ser explotado. En el texto, publicado en febrero
de 2004 bajo el título ''Evaluación de los Recursos
de Petróleo y Gas en el Subsuelo Marino del Norte de Cuba,
2004'', se establecen unas reservas potenciales de 4.600 millones
de barriles de petróleo y, lo que es más importante,
cerca de 9,3 billones de pies cúbicos de gas (263,34 billones
de litros). Prácticamente las misma cantidad que, según
estos analistas, tiene todavía Bolivia sin descubrir. Y
una zona en la que, además, ya trabajan Repsol YPF de España,
Sherrit Internacional de Canadá, Norks Hydro de Noruega,
Sinopec de China y la india ONGC.
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