La juez federal estadounidense Kathleen Cardone ha desestimado los cargos contra el cubano nacionalizado venezolano Luis Posada Carriles, que la próxima semana debía ser procesado en Texas por presuntos delitos de fraude y falso testimonio.
Cardone, mediante una resolución de 40 páginas, ha cerrado las seis causas por falso testimonio y una por fraude migratorio que pesaban sobre Posada Carriles, por su entrada, presuntamente irregular, en EEUU, y sus posteriores intentos de obtener la nacionalidad estadounidense.
La juez ha estimado que el cubano, que está acusado de terrorismo en Cuba y Venezuela, países que han solicitado su extradición en numerosas ocasiones, fue víctima de un procedimiento inconstitucional en la entrevista que concedió para solicitar la cuidadanía estadounidense, lo que anula los demás cargos.
Aunque aún es apelable, esta sentencia convierte en un ciudadano libre a Posada Carriles, que ha declarado estar emocionado por su libertad, al tiempo que agradecía "a Dios, a los hermanos cubanos, a la gente de Cuba" la decisión estadounidense, que ha calificado como "una victoria".
Las reacciones del Gobierno cubano, publicadas en el diario Granma, órgano oficial del Partido Comunista cubano, no se han hecho esperar. Según este medio, que afirma que la decisión de liberar a Carriles "ya estaba tomada hace mucho tiempo por la Casa Blanca", "para la administración norteamericana el hecho de juzgar a este asesino era como juzgarse a sí misma, ya que él hizo el trabajo sucio de la CIA para intentar derrocar a la Revolución cubana". |