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Argentina y Uruguay presentarán
hoy sus argumentos en la primera audiencia por el juicio que inició
el Gobierno de Montevideo ante el Tribunal de Controversias del
Mercosur. Uruguay trata de probar que la acción de los
habitantes de los vecinos poblados argentinos de Colón
y Gualeguaychú contra las plantas de celulosa que se construyen
en Fray Bentos causó daños por 400 millones de dólares
(311,7 milones de euros).
Argentina, por su parte, sostiene
que las protestas se enmaracaron dentro del derecho de libre expresión
e intentará probar que no incurrió en omisión
del deber de actuar. Además, Ricardo Echegaray, actual
director general de Aduanas argentino, señaló que
los movimientos de personas en las fronteras no variaron con las
protestas.
Por su parte, el ministro de Asuntos
Exteriores argentino, Jorge Taiana, rechazó ayer, de nuevo,
el ofrecimiento de su homólogo uruguayo para realizar una
supervisión conjunta de las plantas de celulosa de Fray
Bentos. Según el punto de vista argentino, esa propuesta
"implicaría convalidar un acto ilícito contra
la Argentina" ya que, entonces, "Argentina se vería
forzada a tolerar la localización y las tecnologías
elegidas unilateralmente por las empresas para las plantas proyectadas".
Por este último motivo,
Argentina también ha llevado el conflicto ante la Corte
Internacional de La Haya. El Gobierno de Buenos Aires considera
que los papeleras causarían daños significativos
en el Río Uruguay y en sus áreas de influencia,
tanto en lo que se refiere a la salud, como al bienestar de los
habitantes de las comunidades cercanas.
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