Casi un mes después de que Cuba acusase a EEUU de incumplir el acuerdo migratorio de 1994 y la potencia norteamericana devolviese la acusación denunciando que la isla le impedía cumplir con dicho convenio, las autoridades cubanas han vuelto a la carga y han decidido responder a Washington.
Mediante un comunicado, el jefe de la Sección de Intereses de Cuba en EEUU, Dagoberto Rodríguez, ha asegurado que las autoridades norteamericanas mentían "de forma deliberada", cuando acusaron a la isla de obstaculizar la entrada en su territorio de personal y materiales procedentes de EEUU, algo que la Oficina de Intereses de EEUU en La Habana y el portavoz del Departamento de Estado de EEUU, Sean McCormack, afirmaron el pasado 17 de julio.
Rodríguez explica también que, si bien la misión diplomática estadounidense en La Habana importó desde EEUU varias toneladas de suministros durante 2006, según la Oficina de Contabilidad Gubernamental de EEUU, entre el 50% y el 70% de la carga no fue utilizada para los fines a los que estaba destinada, sino que sirvió para la promoción de actvidades subversivas contra el Gobierno cubano.
Por último, el diplomático caribeño exhorta a EEUU a "acabar con la manipulación del problema migratorio en sus relaciones con Cuba y obedecer las obligaciones que asumió con la firma de los acuerdos migratorios". Además, Rodríguez asegura que "Cuba seguirá haciendo sus mejores esfuerzos para mantener una migración legal, segura y ordenada, en respeto a sus obligaciones con estos acuerdos". |