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El anuncio sobre la nacionalización en Venezuela de empresas
de sectores estratégicos provocó un derrumbe espectacular
de la Bolsa de Caracas y afectó también al resto
de mercados financieros de la región. Pero los expertos
creen que esa tendencia no va a mantenerse.
El martes, mientras Caracas acumulaba
unas pérdidas espectaculares (-18,7%), el resto de las
grandes bolsas latinoamericanas acusaban el golpe. Sin embargo,
a pesar de la acumulación de cifras negativas que se extendían
por Argentina (-2,7%) y México o Brasil (-1,9%), entre
otras grandes plazas financieras regionales, los analistas de
los blogs especializados se mostraban casi unánimemente
contra la posibilidad de que los próximos movimientos de
Hugo Chávez tuvieran capacidad de provocar efecto contagio.
El argumento más recurrente
utilizado por los ciberexpertos financieros explicaba que los
inversores internacionales, la gran banca y los gestores de fondos
saben desde hace tiempo que Latinoamérica no es un bloque
unitario y que cada uno de los países de la región
puede tener un destino diferenciado en lo financiero. Sin contar
con que mientras los precios de las materias primas mantengan
los números actuales, los riesgos de impago permanecerán
alejados del actual escenario. Y ambos elementos restan incertidumbre
a medio plazo.
Fondos y blue chips.
Otros expertos, algo más cautos, sin embargo, consideran
que será necesario esperar a que aparezcan los datos de
enero relativos a la inversión de los fondos en el área
para anticipar una tendencia de futuro. En los dos últimos
años los mercados latinoamericanos han sido receptores
netos de más de 3.000 millones de dólares anuales.
Hay otros elementos favorables,
como la vitalidad de los blue chips regionales, cuyos ratings
y valores bursátiles se han desligado hace tiempo de los
números correspondientes al riesgo país. Se trata
de empresas que han optado por la expansión internacional
y cuyos beneficios dependen mucho menos que antes de sus mercados
de origen.
Las perspectivas económicas
son más que sólidas, y el PIB de la región
podría crecer en el entorno del 5% en 2007. Además,
si la nacionalización consiste en una recompra de las acciones
a precios de mercado, los problemas serán limitados. También
si el modelo adoptado permite la permanencia en los accionariados
de socios privados, locales e internacional.
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