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Mientras que el ministro español de Economía
ha descartado tomar medidas de choque contra la inflación
y defiende que es el BCE quien debe actuar, el presidente de la
institución, Jean Claude Trichet, pide un esfuerzo a los
países de la eurozona para que frenen la escalada de precios.
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet,
pidió por favor a los responsables económicos,
tanto de organismos públicos como de empresas, de los países
de la zona del euro, que tengan una buena conducta
y que eviten materializar los temores inflacionistas que existen
en la actualidad.
Después de que el BCE en su reunión mensual decidiera
mantener los tipos de referencia en el 4%, Trichet dijo, no obstante,
que está listo para actuar preventivamente contra la inflación
en la zona del euro si es necesario, añadiendo que los
últimos datos confirman riesgos al alza para la previsión
de los precios. El aumento de los precios seguirá significativamente
por encima del 2% en los próximos meses en la zona euro
y sólo bajará moderadamente a lo largo del presente
año, dijo.
Discurso. A pesar de que Trichet ha vuelto a señalar
que está preparado para hacer frente a las tensiones inflacionistas,
los analistas esperan que el BCE baje los tipos de interés
a lo largo del año. El máximo responsable del organismo
europeo suele utilizar este discurso como un modo mismo para contener
la inflación.
El principal objetivo de la entidad monetaria europea es asegurar
la estabilidad de precios, que define como una tasa de inflación
cercana pero siempre por bajo del 2%. La inflación de la
zona del euro se situó en diciembre en el 3,1%, la tasa
más alta desde 2001, según la oficina de estadística
europea Eurostat.
En su comparecencia ante los responsables económicos de
los grupos parlamentarios, Solbes ha defendido que no hay nada
peor que adoptar medidas de choque contra las presiones inflacionistas,
que solucionan los problemas a los gobiernos en el corto plazo,
pero que con el tiempo ocasionan muchos más. Además,
Solbes considera que el diferencial de inflación respecto
a la zona del euro se mantiene en 1,2 puntos, en línea
con el promedio histórico desde la entrada de España
en la Unión Europea, por lo que las tensiones inflacionistas
no se pueden considerar como un problema de fondo de la economía
española, sino a escala global, debido a la subida del
petróleo y de los cereales.
Política monetaria. El vicepresidente segundo del
Gobierno ha defendido además que la manera más eficaz
para luchar contra la inflación es mediante política
monetaria, que le corresponde al BCE, aunque ha reconocido que
en este momento el organismo europeo se encuentra en una situación
en que difícilmente combatirá la inflación
con subidas de tipos.
El Gobierno, lo que sí puede hacer, ha dicho, son políticas
a largo plazo, como las que ya está llevando a cabo, con
mecanismos de defensa de la competencia y una política
fiscal ligeramente restrictiva. De todos modos, Solbes prevé
que la inflación empiece a ceder a partir de la primavera,
para terminar el año por debajo del 3%, debido a que los
cereales bajarán con la nueva cosecha y el petróleo
no continuará su escalada.
Crecimiento. Solbes también ha anticipado que la
economía española creció un 3,5% en el cuarto
trimestre, mientras que para 2008 cree que el PIB se mantendrá
entre el 3% y el 3,5%. La desaceleración en la construcción
se verá paliada por el desarrollo en I+D y medio ambiente,
que tomarán el relevo como motores de la economía.
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