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Las empresas que desarrollan y
fabrican biocombustibles se han convertido en la última
moda financiera en todo el mundo. Una tendencia que se ha visto
reforzada ahora con la llegada al sector de algunos de los hombres
más ricos del mundo. Como Bill Gates.
¿Qué tienen los biocombustibles
para atraer tanto la atención? Varias cosas: son una alternativa
verde, sirven para contrarrestar la peligrosa crisis que supone
el aumento de los precios del petróleo y permiten, por
la vía de la adquisición de las materias primas
vegetales necesarias para su fabricación, realizar proyectos
que desarrollen la economía en algunas de las zonas más
deprimidas del mundo.
Un poderoso conjunto de razones
que, junto a la decisión del Gobierno de EEUU de impulsar
la producción de coches híbridos, han servido para
que las acciones de algunas de las empresas relacionadas con estos
proyectos se apunten interesantes revalorizaciones bursátiles.
En España mismo, la fuerte subida en lo que va de año
del precio de los títulos de Abengoa (+90%) y Acciona (+30%)
se relaciona, según algunos expertos, con el interés
que los fondos internacionales especializados en el sector tienen
por las acciones de ambas empresas.
También en Wall Street se
reproduce la historia. En un solo mes, los títulos de Pacific
Ethanol han subido un 58%, la misma cantidad de revalorización
que acumula en lo que va de año otra de las grandes del
sector, MGP. En el caso de la primera, el sprint se
debe a la inversión de 84 millones de dólares que
ha realizado en ella Cascade Investment, la empresa de inversiones
de Bill Gates.
También Richard Branson,
propietario de Virgin, ha anunciado que planea invertir entre
300 y 400 millones de dólares en el sector, una cantidad
similar a la que ya ha arriesgado Vinod Khosla, un fundador de
Sun Microsystems que ha cambiado de negocio.
Futuro. Aunque algunos expertos
prevén que hasta dentro de 25 años, los biocombustibles
no arrebatarán al petróleo cuotas significativas
en el mercado energético, otros creen que habrá
resultados antes. El petróleo se agota y hacen falta alternativas.
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