El
nuevo presidente de la hispano-argentina Repsol YPF en Bolivia,
Luis García Sánchez, se reunirá mañana
en La Paz con el máximo responsable de Yacimientros Petrolíferos
Fiscales Bolivianos (YPFB), Jorge Alvarado, para evaluar los proyectos
de inversión conjuntos en la nación boliviana. Se
espera que al encuentro acuda también el presidente de
Repsol, Antonio Brufau, según anunció el títular
de YPFB.
Ambos representantes discutirán
sobre operaciones en común que pensaban desarrollar desde
hace tiempo: la construcción de un gasoducto y una planta
de licuefacción con un coste aproximado de 150 millones
de dólares (124 millones de euros). Además, tienen
previsto estudiar nuevas iniciativas como la instalación
de una central termoeléctrica y otra petroquímica.
El encuentro se realizará
después de haber sido cancelado dos veces consecutivas,
tras el relevo de Julio Gavito por García Sánchez,
después de que el primero fuese acusado presuntamente de
contrabando de petróleo por la Justicia de Bolivia. Según
las imputaciones, los directivos de la filial de Repsol en territorio
boliviano serían los responsables de una exportación
irregular de 230.400 barriles de crudo por un coste que supera
los 9,2 millones de dólares (7,7 millones de euros), presuntamente
cometida por Andina entre junio de 2004 y julio de 2005.
Relaciones estables. La
reunión es una señal más de que las relaciones
entre el Gobierno de Evo Morales y la compañía hispano-argentina
vuelven a normalizarse. La semana pasada, García Sánchez
se reunió con el ministro de Hidrocarburos de Bolivia,
Andrés Soliz, quien reiteró la intención
del Ejecutivo de nacionalizar los hidrocarburos el próximo
15 de abril.
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