El
presidente de Brasil, Lula da Silva, vencería con el 40%
de los votos si se celebrasen hoy las elecciones presidenciales
y legislativas del próximo mes de octubre, frente al 20%
que conseguiría su principal rival, el aspirante del Partido
de la Social Democracia Brasileña (PSDB) y gobernador de
Sao Paulo, Geraldo Alckim. Así lo revela el primer sondeo
realizado por la consultora Datafolha, después de que el
socialdemócrata hiciese oficial su candidatura la semana
pasada.
Ya que ninguno de los dos postulantes
conseguiría más del 50% en la primera vuelta, ambos
tendrían que enfrentarse en una segunda convocatoria. De
ser así, Lula obtendría el 52% de los votos y Alckim
el 37%, según añade en su informe la consultora
brasileña. Los resultados confirman la tendencia de recuperación
que el presidente de Brasil mantiene desde hace dos meses a pesar
de las denuncias por corrupción en las que está
implicado el gubernamental Partido de los Trabajadores (PT).
Se esperaba que en el sondeo, Lula
perdiese apoyo popular, tras la renuncia de Antonio Palocci, ministro
de Hacienda y uno de los brazos fuertes del presidente, que dejó
el puesto acusado por las fuerzas de la oposición de obtener
financiación por medios ilegales. También, por las
conclusiones de una comisión parlamentaria de investigación
(CPI), que pide a la cúpula directiva del PT que testifique
por los casos de corrupción en los que presuntamente están
implicados.
Pero lo cierto es que los datos
de la encuesta sólo muestran una disminución de
dos puntos porcentuales para el mandatario brasileño con
respecto al pasado sondeo. Los resultados no benefician a Alckim
teniendo en cuenta que José Serra del PSDB, quien aparecía
en las encuestas como el principal rival de Lula antes de las
primarias del partido, llegó incluso a superar al presidente
de Brasil en intención de voto. No se descarta incluso,
según algunos medios de comunicación, que Serra
intente desplazar a su colega para buscar el trono del Ejecutivo.
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