La
presidenta de Chile, Michelle Bachelet, ha declarado que "no
quiere demonizar" a su homólogo boliviano, Evo Morales,
después de que el pasado 1 de mayo aprobase un decreto
de ley para nacionalizar los hidrocarburos. La mandataria chilena,
que hoy estuvo en Madrid en el marco de su tercera gira internacional,
pidió a las naciones vecinas de América Latina que
"permanezcan unidas" para poder desarrollar proyectos
en común.
Bachelet reconoció que
si bien en el subcontinente "hay varios países con
estrategias diferentes", la región cuenta con reservas
energéticas capaces de satisfacer la demanda de los estados
latinoamericanos. Por esta razón, la mandataria chilena
apeló al resto de países de América del Sur
a que estén juntos, sobre todo si quieren desarrollar un
producto energético como el famoso 'Gasoducto Sur'. Bachelet
anunció también que tiene previsto reunirse con
su homólogo venezolano, Hugo Chávez, para tratar
el asunto.
Con respecto a la salida al mar
pedida por Morales, la presidenta de Chile volvió a reiterar
que impulsará junto al líder boliviano una agenda
común "sin exlusiones pero sin imposiciones".
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