La tasa de inflación registrada en abril por Brasil, 0,21%, ha supuesto la cifra mensual más baja de los últimos nueve meses. Además, gracias a este dato, en los últimos 12 meses, los precios de consumo en Brasil sólo han experimentado una subida del 4,6%, la menor en siete años. En el mismo periodo de 2005, la inflación se situó en el 5,3%.
Esta reducción de la inflación
se ha debido al excedente de carne de vaca y de aves de corral
del país, algo que ha provocado una bajada considerable
del precio de estos productos y la caída de este indicador,
además del descenso de los precios de los combustibles
alternativos, como es el caso del etanol.
Estos datos se asemejan a los esperados
por el Gobierno para cerrar el año 2006, ya que las previsiones
oficiales apuntaban a una inflación del 4,5% en todo el
ejercicio, aunque ya se ha superado esta cifra en una décima.
El objetivo, según el Ejecutivo, admite un margen de tolerancia
de dos puntos porcentuales hacia arriba o hacia abajo. Brasil
ya cerró el pasado ejercicio con una inflación del
5,69%, por encima de la meta fijada en el 5,1%.
Los analistas citados por la prensa
internacional han asegurado que estas cifras son excelentes para
la economía brasileña. Ahora esperan que el Banco
Central de Brasil continúe con su política de reducir
los tipos de interés de referencia, reducida en abril en
0,75 puntos porcentuales para situarse en el 15,75% anual. Esta
entidad mantiene así relativamente controlada la inflación
mientras que la economía del país se acelera.
En Brasil, la tasa de inflación
la mide el Índice de Precios al Consumo Amplio (IPCA).
Este indicador, que es utilizado por el Gobierno brasileño
para definir sus metas de inflación, mide la variación
de precios en las 11 mayores ciudades del país entre familias
con ingresos que van de los 170 a los 6.796 dólares (133,75
y 5.346,7 euros respectivamente) mensuales. |