Las compañías españolas que tienen parte de su inversión en el mercado chino están preocupadas por el cambio de escenario fiscal en el país. El paso desde la baja tributación que las empresas han tenido durante años, en las que cualquier impuesto era el impuesto final, a la alta tributación que pretende imponer el Gobierno chino, está poniendo en una situación complicada a los empresarios españoles.
“Muchos pusieron su beneficio en China por los pocos impuestos que se pagaban, y ahora, con este cambio, se les antoja una política de transferencia difícil”, ha señalado Daniel Landaluce, de Landwell-PwC España, en el foro ‘Estrategias de inversión en China’ celebrado hoy en Madrid. En el encuentro también se encontraba el secretario general de Técnicas Reunidas Internacional, José Pedro Sebastián Erice, que ha insistido en que, para que una empresa española tenga éxito en China, debe dejar de ver al país como la mayor fábrica del mundo y pasar a verla como un mercado moderno.
|