El
vicepresidente del Gobierno boliviano,Alvaro García Linera,
ha anunciado buscará un diálogo con los líderes
autonomistas de Santa Cruz para superar tensiones políticas
producidas tras las elecciones a la Asamblea Constituyente del
2 de julio. No obstante, el alto funcionario señaló
que estas autoridades cruceñas "no deben olvidar"
que el partido del gobierno -el Movimiento al Socialismo (MAS)-
"es la primera fuerza política en Santa Cruz".
"El Presidente (Evo Morales)
dijo que él y los prefectos (gobernadores) son un equipo
y necesitamos que ese equipo, a la cabeza de su capitán,
tenga un sólo norte", añadió García
Linera.
Los bolivianos eligieron 255 representantes
a la Asamblea Constituyente y, en paralelo, participaron en un
referéndum sobre una demanda de autonomías regionales,
en el que el "no" defendido por el MAS se impuso por
un ajustado 53%.
El "sí" a las
autonomías, defendido principalmente por la rica provincia
de Santa Cruz, ganó en cuatro de los nueve departamentos
(Santa Cruz, Tarija, Pando y Beni). El referéndum puso
de manifiesto algo que ya era una clara realidad en Bolivia antes
de la cita electoral: las diferencias que existen entre las ricas
regiones tropicales y las pobres de los Andes.
Así, las organizaciones
autonomistas de esa región alegan que la consulta tuvo
un carácter vinculante departamental, es decir que debe
aplicarse obligadamente allí donde ganó la opción
del "sí". El presidente Morales dijo que el "no"
ganó en el cómputo nacional.
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