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RWE ha sembrado nuevas incertidumbres
en el sector eléctrico alemán tras admitir que los
ingresos de 2006 serán inferiores a lo esperado. Además,
el beneficio del segundo trimestre subió un 35%, por debajo
de las estimaciones de los analistas. La compañía
ha admitido que podría haber más recortes de tarifas
eléctricas en Alemania en los próximos meses, después
de que el regulador germano pidiese una rebaja de los precios
el pasado 31 de julio. De ser así, las bajadas afectarían
a E.ON, inmersa en un proceso de OPA sobre Endesa.
Los directivos de RWE confirmaron
que están decididos a vender la filial británica
de aguas Thames Water. Según ellos, la estrategia de expansión
se centraría en países como Polonia, Bulgaria, Rumanía
y Serbia. De ser así, seguirían los pasos de E.ON,
que en los últimos años ha completado una expansión
por Europa del Este. RWE también ha pedido al Gobierno
alemán que se prolongue la vida de las centrales nucleares
nacionales.
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