El presidente de Ecuador, Rafael Correa, advierte a las compañías de telefonía móvil, Telefónica Movistar, de la filial española Telefónica, y Porta Cellular, de la mexicana América Móvil, que deberán cumplir con las nuevas regulaciones tras la renegociación de sus contratos. Ambas empresas concentran más de un 90% del mercado ecuatoriano.
Correa afirmó que los contratos deben ser renegociados a finales de este año y que las empresas implicadas deben bajar sus tarifas y mejorar cuantiosamente sus servicios. Si las operadoras no se adecúan a las exigencias del Gobierno, podrían perder las licencias que poseen en el país andino.
El mandatario ecuatoriano arremetió contra Porta al decir que esta compañía llevaba más de seis años declarando pérdidas y que tampoco pagaba los impuestos que la correspondían. También añadió que la operadora mexicana paga menos impuestos que su competidora, a pesar de que tiene una tercera parte del mercado. Cuando el presidente habló de la firma española, recordó que la concesión que ésta tiene para operar en Ecuador acaba en 2008.
Además, Correa anunció la creación de un Ministerio de Telecomunicaciones para reducir la burocracia, ya que en la actualidad el sector se encuentra regulado por múltiples organizaciones, como Conatel, Senatel, Subtel, Fondo de Solidaridad, Andinatel o Pacifictel. Esta burocracia hizo perder el año pasado a Ecuador más de 1.000 millones de dólares (725 millones de euros). |