El
consorcio Madeira Energía, liderado por la constructora
brasileña Odebrecht, entre cuyos socios está el
banco español Santander, se ha adjudicado hoy la concesión
para construir un dique de 3.150 megavatios en la localidad de
Santo Antônio, en la amazonia brasileña.
Madeira Energía, está formado por las constructoras
Norberto Odebrecht y Andrade Gutierrez Participações,
las empresas de energía Cemig y Furnas y el Fondo de Inversiones
Amazonia Energía, que integran los bancos Banif y Santander.
En la subasta, convocada por el organismo estatal Agencia Nacional de Energía
Eléctrica (Aneel), competían otros dos consorcios:
Energía Sustentable de Brasil, que agrupa a
la multinacional belga Suez Energy South América y la brasileña
Eletrosul, y el segundo, Inversiones de Santo Antonio estaba
formado por la constructora Camargo Correa, la Compañía
Hidroeléctrica San Francisco, CPFL Energía y la
filial brasileña de la española Endesa.
El dique de Santo Antonio estará ubicado en una zona fronteriza
con Bolivia y requerirá de una inversión de 5.500 millones de dólares (3.753 millones de euros).
La obra tendrá una capacidad de 3.150 megavatios en 44
turbinas y deberá comenzar a operar en el año 2012. Se trata
de la primera de dos instalaciones similares que serán
construidas en el Río Madeira, a unos 40 kilómetros
de la frontera con Bolivia.
El Gobierno boliviano ha expresado en diversas ocasiones lo que
ha calificado de "preocupaciones razonables" por el proyecto y ha
exigido ser informado oportunamente sobre el desarrollo de las
obras. |