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Las iniciativas recogidas en el ambicioso plan energético
que presentó ayer la Comisión Europea podrían
tener especial incidencia en E.ON. Bruselas ha vigilado ya de
cerca en numerosas ocasiones anteriores a la empresa alemana,
y ahora “es posible” que, al igual que la también
alemana RWE, sea investigada por el Ejecutivo comunitario en su
afán por mejorar el mercado energético europeo y
su competencia, de acuerdo con los analistas de Goldman Sachs.
El banco de inversión estadounidense
considera que una vez desvelados los planes de Bruselas, E.ON
y RWE podrían ser objeto de sanciones millonarias, o bien,
forzadas a realizar desinversiones en sus activos. Los analistas
de Goldman Sachs concluyen que tanto E.ON como RWE necesitan reflejar
en su cotización los riesgos políticos derivados
del impacto de una eventual intervención de las autoridades
alemanas y europeas.
A la espera de conocer el desarrollo
de los planes energéticos promovidos por Bruselas, grandes
empresas eléctricas europeas se han comprometido hoy ante
el presidente de la Comisión Europea, José Manuel
Durao Barroso, a trabajar para frenar el cambio climático
con postulados muy parecidos a los que en el día de ayer
presentó el Ejecutivo comunitario.
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