| Según los datos hechos públicos por el Departamento del Tesoro de EEUU, en la última subasta de bonos de deuda a treinta años, que ascendió a 9.000 millones de dólares, la demanda de los bancos centrales fue la más baja desde hace casi dos años.
Los ofertantes indirectos de la deuda estatal, la categoría que incluye a los bancos centrales internacionales, compró un 10,7% de los bonos en la última subasta de deuda a treinta años, la proporción más baja desde que las ventas regulares de estos bonos a largo plazo fueron reiniciadas en 2006.
Los 20 dealers primarios adquirieron el 89,7% de la subasta, la mayor proporción desde ese mismo momento. Ahora, el mercado espera que los dealers vendan la emisión con un fuerte descuento. En la subasta del Tesoro, los bonos a treinta años fueron vendidos con una rentabilidad del 3,449%, la más baja desde 1977. Una de las razones detrás de la baja demanda internacional es la celebración del Año Nuevo Lunar en China, que tradicionalmente es uno de los principales compradores de deuda de EEUU.
Déficit. La baja demanda de los bancos centrales internacionales se produce además en un momento en que la Administración busca un modo de financiarse después de que el presidente Bush haya anunciado su presupuesto para el próximo año fiscal, que va desde octubre de 2008 a septiembre de 2009, que supera los tres billones de dólares de gastos por primera vez en la historia.
Incluyendo estos presupuestos, la deuda de EEUU asciende actualmente a 9,7 billones de dólares, cuatro billones añadidos en los ocho años de Bush en el poder. De ellos, más de la mitad, 2,3 billones, se ha debido a los recortes fiscales del Ejecutivo. El servicio de deuda cuesta al Estado unos 260.000 millones al año.
Bonos. La venta de bonos a treinta años volvió en 2006, después de haber sido suspendida en 2001 por el superávit que tenía en el momento el Gobierno federal. |