El auge de los biocombustibles en Brasil, que han producido una creciente demanda del etanol y el biodiesel, productos derivados de la caña de azúcar y de plantas oleaginosas, respectivamente, ha logrado disparar el precio de las explotaciones agrícolas de Brasil.
Las regiones que se han visto más favorecidas y han aumentado más los precios de sus tierras han sido el estado de Sao Paulo y otros más apartados, situados en el extremo occidental de Mato Grosso, como Maranhao, Piauí y Tocantins, que recibieron una gran inversión de capital nacional y extranjero para el sector, según ha informado la agencia de noticias EFE.
Además, otro de los motivos de que los precios de las tierras brasileñas se disparen es el auge de la producción y la intención de plantar que es superior a la que venía siendo habitual en el país.
Un informe realizado por una consultora privada especializada en agroindustria señala que el récord de alza nominal en el precio de las tierras brasileñas ha alcanzado el 17,83% al año, que con los ajustes de inflación supone una ganancia real del 9,6% anual. |