Algunos
directivos de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) han viajado
a Pekín esta semana para acordar con PetroChina cuál
va a ser finalmente la partida de crudo de Orimulsión que
la firma asiática va a recibir del proyecto conjunto que
mantiene con Venezuela. Según avanzan las negociaciones,
China obtendría menos combustible que el esperado (6,5
millones de toneladas por año) y alcanzaría tan
sólo las dos terceras partes. Pdvsa probablemente utilizará
el suministro restante para abastecer a sus actuales clientes
internacionales.
Pdvsa y Petrochina establecieron
un acuerdo de suministro de Orimulsión en el 2001, con
una duración de 33 años. El contrato, en el que
se invertirían 330 millones de dólares (272,6 millones
de euros), establecía que la producción total por
año de combustible sería de 6,5 millones de toneladas.
China posee el 70% y Venezuela
el 30% de la planta productora de Orimulsión que crearon
según el convenio y que ha comenzado a funcionar este mes
en la Faja del Orinoco. Venezuela es el único país
del mundo donde se produce este tipo de combustible.
La Orimulsión es una mezcla
de agua y crudo extrapesado que se usa como sustituto del carbón
para generar energía. La reducción de la producción
obligaría al segundo mayor consumidor mundial de crudo
a depender de otros suministros con mayores costes para la generación
de energía. Desde Petrochina denuncian que Pdvsa ha suscrito
gran cantidad de contratos con compradores internacionales, excluyendo
a China, en detrimento de lo acordado con la firma oriental.
Venezuela comenzó
a reestructurar su negocio de Orimulsión en 2003, como
parte de una amplia reforma alentada por una huelga que paralizó
el país y que buscaba la renuncia del presidente Hugo Chávez.
El Gobierno decidió no renovar contratos ni firmar nuevos,
pero aseguró que premiaría los acuerdos existentes.
En 2004, la compañía energética canadiense
NB Power inició un juicio contra Pdvsa por el incumplimiento
de su contrato de suministro.
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