A
la espera de que el Senado de EEUU reanude las discusiones sobre
la polémica reforma migratoria tras las vacaciones de Semana
Santa, las comunidades hispanas han lanzado una nueva amenaza:
realizarán un boicot el próximo 1 de mayo a empresas
del país norteamericano que respaldan medidas anti-inmigrantes
si, finalmente, la Cámara Alta no aprueba un programa de
trabajo temporal para los 12 millones de personas que residen
en condiciones ilegales en EEUU.
Esta es la propuesta que se ha
lanzado desde Tepeyac, una de las principales organizaciones de
inmigrantes en Nueva York, aunque se espera que sea apoyada por
varias asociaciones de latinoamericanos. Entre las firmas estadounidenses,
destacan Disney, Exxon, Maraton, Tysen o Bacardi, que según
los responsables del movimiento, han financiado la campaña
política del senador republicano Sensenbrenner, impulsor
del proyecto de ley aprobado en el Congreso el pasado mes de diciembre,
que penaliza la presencia en el país de indocumentados.
Mientras, millones de inmigrantes
se han manifestado en todo la nación norteamericana en
lo que ya ha sido calificado como la movilización más
grande de toda la historia estadounidense, para protestar contra
la reforma.
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