El presidente de Brasil, Luis Inácio Lula da Silva, aceptó enviar efectivos de las fuerzas armadas para actuar en el combate a la creciente criminalidad en Río de Janeiro, tal como le había solicitado el gobernador de ese estado, Sergio Cabral.
Río de Janeiro, una de las ciudades del mundo con mayor tasa anual de homicidios (estimada en 50 muertes por cada 100.000 habitantes) fue estremecida el año pasado por una serie de atentados de bandas criminales.
El gobernador de Río acaba de regresar de una visita a Colombia, donde ha recabado información sobre los métodos usados en Bogotá para combatir la violencia urbana de la guerrilla.
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