Petrobras
y la compañía estatal boliviana Yacimientos Petrolíferos
Fiscales Bolivianos (YPFB) han resuelto crear una comisión
de alto nivel para discutir la aplicación de la nacionalización
y la revisión del precio del gas, que se exporta al mercado
brasileño. Aunque tanto Bolivia como Brasil coinciden en
que este proceso, que comenzó el miércoles, va a
ser largo.
La negociación se establecerá
durante todo el proceso por la vía pacífica. En
Bolivia, el asunto esencial que van a discutir las autoridades
brasileñas con las bolivianas es el precio del gas. El
presidente de la compañía estatal brasileña
de hidrocarburos, José Sergio Gabrieli, ha advertido de
que Petrobras acudirá a los tribunales internacionales
si Bolivia insiste en incrementar el precio del gas que vende
a Brasil. También indicó Gabrielli que Petrobras
quiere una compensación por la nacionalización,
aunque asegura que le gustaría continuar con el suministro
de gas desde Bolivia.
A diferencia del presidente de
Petrobras, las autoridades brasileñas muestran una cara
más conciliadora. El presidente brasileño Luiz Inácio
Lula da Silva ha indicado que, aunque no espera que el precio
del gas se incremente, Petrobras puede absorber un posible aumento.
Los organismos internacionales, por el contrario, consideran la
nacionalización como una grave violación del principio
de seguridad jurídica que exige cualquier proceso de inversión.
Bolivia exporta diariamente
cerca de 25 millones de metros cúbicos de gas a Brasil,
aproximadamente la mitad del consumo que necesita este país.
Petrobras es la mayor empresa energética que opera en Bolivia,
con unas inversiones superiores a los 1.500 millones de dólares
(1.174 millones de euros). El presidente boliviano, Evo Morales,
dictó el pasado 1 de mayo un decreto por el que el Estado
pasa a tener el control del 82% del gas y del petróleo
bolivianos, así como la explotación y comercialización
de estos hidrocarburos. |