Un
nuevo escándalo estalló en la segunda vuelta campaña
electoral peruana, al hacerse público que la embajada de
EEUU en Lima revocó al candidato nacionalista Ollanta Humala
su visado el año pasado. La razón parece ser la
presunta participación del líder de Unión
por el Perú (UPP) en la toma armada de una comandancia
de la policía por un grupo de ultranacionalistas liderado por
su hermano Antauro Humala.
Este escándalo parece no
haber afectado a Humala quien afirmó que, en un evetual
gobierno de UPP, querría tener buenas relaciones con Washington
sobre todo en cuanto a las negociaciones sobre plantas de la coca,
la biodiversidad y la búsqueda de acuerdos comerciales
en términos distintos a los del Tratado de Libre Comercio
ya suscrito y que es cuestionado por él.
Humala hizo la afirmación durante una entrevista radial
en la que ratificó que no gestionará un nuevo visado
de ingreso a EEUU por no compartir la decisión de la embajada
norteamericana en Lima de declararlo "inelegible" para
tenerla.
Para los adversarios de Humala, éste busca hacerse la "víctima"
para contrarrestar la desventaja en que está en las encuestas.
No obstante, analistas advierten que un eventual enfrentamiento
con los norteamericanos terminará de situarlo aún
más al lado del presidente de Venezuela, Hugo Chávez,
cuyo apoyo explícito es considerado como uno de los puntos
que más dañan su candidatura.
|