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El presidente de EEUU, George W. Bush, ha dicho que en cuanto vuelva a Washington irá al Senado a intentar reimpulsar la reforma migratoria, que el pasado 7 de junio no fue aprobada por no tener el apoyo de los republicanos. El mandatario asegura que la reforma aún puede salir adelante.
Bush ha prometido que en cuanto pise Washington comparecerá en el Senado para hablar de cómo puede darse luz verde a este proyecto de Ley.
El mandatario está empeñado en que se logre la aprobación de esta reforma, que ha sido su objetivo principal de política interna durante su segundo manddato, y que podría legalizar a unos 12 millones de trabajadores extranjeros clandestinos que se calcula que viven en EEUU.
Estoy "defraudado de que el proyecto fuera bloqueado temporalmente", confesó hoy Bush. "Es importante que solucionemos este tema ahora", recalcó el presidente. |