Las
críticas del presidente brasileño, Luis Inácio Lula
da Silva, al papel de las petroleras en la subida de precios de
los alimentos no parecen afectar a los planes de expansión
de Petrobras, que, ajena a la polémica, ha anunciado la
construcción de dos nuevas refinerías que podrían
situarla como la tercera compañía del sector, sólo
por detrás de Exxon Movil y Shell.
Las dos nuevas refinerías
en las regiones de Río Grande Norte y Ceara permitirán
a la compañía incrementar su capacidad en, al menos,
un 60% hasta 3.170 millones de barriles por día. La estadounidense
Exxon Mobil trata 6.300 millones de barriles por día, mientras
que Shell maneja 3.950 millones de barriles.
Petrobras explicó en un
comunicado que su vigésima segunda refinería entrará
en operaciones en 2010 en Río Grande do Norte y producirá,
además de gasolina, diesel y GLP (Gas Licuado del Petróleo).
Por otra parte, la petrolera explicó
que tras una reunión con representantes del estado de Ceará
se decidió "estudiar la posibilidad" de instalar
otra planta con capacidad para procesar 300.000 barriles por día
y cuya primera fase de operaciones está prevista para 2014.
Petrobras y el Gobierno de Ceará firmarán en un
plazo de 120 días "las premisas iniciales" de
este proyecto, explicó la empresa.
La estatal ya maneja una ambiciosa
cartera de proyectos para refinar más petróleo brasileño,
disminuir la dependencia del diesel importado y, además,
exportar gasolina a los mercados internacionales. El proyecto
más avanzado es la refinería "Abreu e Lima",
que construye cerca de Recife, en el estado de Pernambuco, en
una iniciativa a la que supuestamente habrá de sumarse
la petrolera estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).
Las nuevas refinerías de
la empresa deberán sumar cerca de un millón de barriles
por día a su capacidad instalada actualmente, de 1,8 millones
de barriles.
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