Los
sindicatos mexicanos y estadounidenses, que han hecho responsable
a Grupo México y su presidente Germán Larrera, de
haber llevado a la quiebra a su filial, advirtieron que continuarán
sus protestas hasta obtener respuesta a las demandas de los trabajadores
de Cananea, Sombrerete y Taxco, que la llevan 10 meses en huelga.
Tras bloquear el Periférico,
atacar un vehículo particular y enfrentarse con granaderos
de la Policía capitalina, los trabajadores aseguraron que
ya no tiene sentido sólo manifestarse en Grupo México,
que ahora quieren una solución de parte del presidente
Felipe Calderón o el titular de la Secretaría de
Trabajo y Previsión Social.
El mayor sindicato de EEUU del
acero, United Steelworkers, ha calificado a Larrea como el autor
intelectual de esa supuesta trama. En eso también coinciden
los abogados de Asarco, quienes pidieron la comparecencia del
mexicano ante el juzgado, por considerarle el único responsable.
Ayer, Larrea defendió ante los juzgados a su empresa.
La tensión se tradujo ayer
en una protesta de unos 1.500 trabajadores mineros, que bloquearon
los carriles centrales de Periférico Sur en ambos sentidos,
a la altura de la Secretaría del Trabajo y Previsión
Social. Los integrantes de la llamada Caravana por la defensa
de la autonomía sindical y de los contratos colectivos
de trabajo lanzaron consignas contra el dueño del Grupo
México, Germán Larrea.
Pero este asunto viene de atrás.
Los trabajadores de las minas de México, ya comenzaron
a advertirle en noviembre de 2007 que no protegía a los
trabajadores, y que aquello tendría represalias. Esto después
de que durante el año anterior, 65 mineros perdieran la
vida en minas mexicanas de su propiedad.
En la actualidad, los trabajadores
de otra de sus minas llevan diez meses de huelga en reclamo de
mejores condiciones laborales, además de que una cadena
humana del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos
y Similares de la República Mexicana ha recorrido el país
hasta llegar a la capital.
Los trabajadores de diversas secciones
de este sindicato reclamaron al Gobierno federal que tome
medidas para solucionar de fondo el conflicto y las huelgas del
sector y denunciaron que Grupo México es el artífice
del problema, ya que no quiere negociar las demandas de los mineros,
pues no está interesado en solucionar nada e insiste en
atentar contra el gremio.
Además, el presidnete ejecutivo
de la compañíatiene otra presión añadida.
Tendrá que comparecer en un juzgado de Texas por la denuncia
de desamparo que su filial estadounidense Asarco le ha interpuesto
por abandono, y por la que pide una gran suma de dinero en concepto
de indemnización.
Mientras tanto, las acciones
de Grupo México han descendido alrededor de un 19% desde
que se iniciaran todos estos conflictos, en octubre del año
pasado.
|