| Las dudas en el mercado de crédito
internacional se han disparado desde que ayer la agencia de calificación
financiera Standar and Poors anunciara la revisión de la
metodología para valorar las notas de deuda colatelarizada
en hipotecas de alto riesgo en EEUU.
A pesar de que la revisión afecta únicamente a las
notas de un 2,13% del total de la deuda respaldada en créditos
hipotecarios en EEUU, las consecuencias no se han hecho esperar.
La primera reacción ha sido la subida en los precios de
los créditos default swaps, un seguro de pago en caso de
bancarrota. Esta figura crediticia ha alcanzado los mayores precios
en Europa registrados en al menos 19 meses, y ha reflejado el
mayor aumento en un día desde que se creó el índice
de referencia hace tres años. En el mercado estadounidense,
como era de esperar, también se han registrado estos movimientos.
Lo realmente significativo, es que el aumento de precios no sólo
se ha dado sobre los créditos default que aseguran emisiones
de deuda de compañías poco recomendables para la
inversión, sino que también se han disparado los
créditos defautl swaps de valores de alta solvencia.
Subprimemanía. Los analistas ya se refieren
a este fenómeno como subprimemanía, ya que el mercado
de crédito convulsiona ante el temor de impagos de hipotecas
de alto riesgo, llamadas en inglés subprime mortgage. Los
analistas de Standar and Poors desataron la alarma ayer, a los
que se unieron los expertos de Moody´s, que rebajaron la
recomendación sobre deuda colatelarizada en hipotecas de
alto riesgo por valores de 5.200 millones de dólares, unos
3.775 millones de euros. Pero este no es el único fenómeno
que está afectando al mercado de deuda corporativa. El
miedo a una caída en los beneficios empresariales y las
altas cotizaciones del crudo también difunden los temores
entre los inversores. El gran problema, es la dificultad para
medir las consecuencias, ya que gran parte de los emisores de
la deuda titularizada en subprimes son trust ubicados en paraísos
fiscales.
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