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El Gobierno argentino de Néstor Kirchner ha cortado por enésima vez el Gas Natural Comprimido (GNC) a las estaciones de servicio, y ha pedido a las distribuidoras que vendieran las naftas a taxis y autobuses a mitad de precio. Sin embargo, al ser el volumen de nafta siempre el mismo, muchas estaciones aplican cupos de hasta 30 litros para todos los clientes.
En este escenario de una gran falta de energía, que durará mínimo 48 horas, algunos autobuses ya han subido el precio de su billete.
Desde el Gobierno se ha pedido a las compañías que se vendiera a taxistas y autobuseros la nafta común a 80 céntimos y la súper a un peso por litro. Repsol YPF ha anunciado que así lo hará en 193 estaciones con GNC, y Petrobras lo hará en 110, pero sin embargo Sell no se ha pronunciado al respecto.
Al ser la cantidad de nafta siempre la misma, venderla al precio que tenía en los años 90, tiene graves consecuencias, y una de las más graves, según advierten los analistas, son las pérdidas.
Una solución que se baraja, y que las petroleras no quisieron reconocer al diario argentino ‘La nación' , pasa por una compensación impositiva que les daría el Ejecutivo para futuras importaciones de gasoil.
Mientras tanto, el resto del gas se sigue cortando a toda la industria, y además, aquellas empresas que firmaban contratos firmes, que les excluían de los cortes energéticos, no podrán disfrutar más de ellos, porque ya no se firman más en Argentina.
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