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El gobernador del Banco Central
Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, ha reivindicado hoy la confianza y la
transparencia para superar las turbulencias del mercado financiero,
en su comparecencia ante el Parlamento Europeo.
El máximo representante del órgano regulador ha
llamado a la reflexión sobre lo que ha ocurrido y se ha
dirigido a los que considera responsables de la
situación actual. Tanto inversores como los propios bancos,
ha dicho, han subestimado el riesgo que implican determinados
instrumentos complejos de deuda.
Trichet también ha responsabilizado
a aquellos que han creado este tipo de productos, a los bancos
de inversión y a las agencias de ratings. Todos
estos actores, ha dicho Trichet, han contribuido a subestimar el riesgo. Además, para el gobernador del BCE,
es todavía pronto para sacar conclusiones en firme, ya
que la situación de incertidumbre en los mercados financieros
todavía no ha concluído.
En cuanto a política monetaria, Trichet ha comunicado que, en este
momento, el BCE se encuentra recabando nuevos datos ante la importante
dosis de volatilidad e incertidumbre que existe en los mercados.
Por tanto, hasta que no concluya la investigación, el BCE
mantiene su previsión de estabilidad de los precios a
medio plazo.
Basilea. El máximo responsable del BCE ha reivindicado
Basilea II como una importante herramienta para evitar posibles
crisis crediticias futuras, ya que asegura una buena gestión
del riesgo por parte de las entidades financieras, según
ha manifestado.
Por último, Trichet ha dicho que los mercados deberán
ser cautos, pragmáticos y realistas.
El crecimiento de España. La Comisión Europea ha anunciado que mantiene la previsión
de crecimiento para España este año en el 3,7% del
PIB, la misma cifra que pronosticó la pasada primavera,
pese a las turbulencias financieras causadas por la crisis de
las hipotecas de alto riesgo de EEUU. El Ejecutivo comunitario
rebajó no obstante en una décima las estimaciones
para la UE y para la zona euro, que quedan en el 2,8% y el 2,5%
respectivamente, y alertó de que, aunque los fundamentos
económicos siguen siendo sólidos, han aumentado
los riesgos a la baja.
Por otro lado, el déficit por cuenta
corriente de la UE aumentó un 73,1% en el segundo trimestre
respecto a 2006, hasta los 18.700 millones de euros. |