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Con el mercado inmobiliario español en la cima de su ciclo,
los analistas aconsejan a las empresas del sector reorientarse
hacia un segmento, el de las oficinas, con mayor recorrido, como
lo demuestran también las últimas adquisiciones
registradas en Wall Street.
Una de las alternativas propuestas
por los analistas para que las empresas inmobiliarias españolas
puedan afrontar con mayor tranquilidad las previsiones de desaceleración
en el negocio residencial es impulsar su negocio hacia el alquiler
de oficinas. Esta invitación no es sólo extensible
al mercado español.
Pero a diferencia de otras empresas,
las españolas podrían estar mejor posicionadas para
aprovechar el especial optimismo que despierta el mercado de alquiler
de oficinas de Madrid. Merrill Lynch lo sitúa como su apuesta
preferente en Europa, dentro de un segmento de negocio que en
el conjunto del continente registrará una “aceleración
de su recuperación”. En España, esta recuperación
da muestras de solidez en los últimos años, y contrasta
con los recelos de los analistas hacia el segmento de negocio
residencial.
La inversión inmobiliaria
continuará siendo objeto de fuertes flujos de inversión
procedentes, entre otros, de hedge funds y capital privado. Wall
Street daba hoy buena prueba de esta tendencia. Los accionistas
de la empresa de alquiler de oficinas Equity Office Propierties
pueden elegir entre la oferta de 36.000 millones de dólares
presentada por el grupo de capital riesgo Blackstone, o la que
baraja superar el rival Cerberus.
Nuevo proyecto ‘emergente’.
En el sector inmobiliario, Francia no es el único mercado
exterior explotado por las empresas españolas. Riofisa
ha comunicado hoy que invertirá 72 millones de euros en
su tercer proyecto en Bulgaria, en el que desarrollará
un complejo de 54.000 metros cuadrados.
Además de la citada Riofisa,
Fadesa está presente también en mercados de Europa
del Este, como Hungría y Polonia. Gecina, la filial inmobiliaria
de Metrovacesa, adquirió por un importe de 629 millones
de euros activos logísticos, además de en Francia,
en países como Hungría y Polonia.
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