a
 
Año VII - Madrid, viernes 12 de enero de 2007

La OPEP celebrará una reunión de urgencia para recortar la producción

 


Los países de la OPEP han dejado patente su preocupación por las caídas del precio del crudo en los últimos días. Una tendencia que, según muestran las últimas cotizaciones del mercado de futuros, podría acentuarse si nadie actúa para evitar que se consolide.

Según publica The Wall Street Journal, las alarmas se encendieron hace una semana cuando el coste del barril se situó en 56 dólares, por debajo de los 60 que los miembros del cartel consideran adecuado. Pero la preocupación ha devenido en un sentimiento más cercano al pánico desde ayer, cuando el precio del crudo para entrega en febrero descendió a 51,88 dólares. Una cifra que contrasta con los 77,03 dólares que llegaron a pagarse en julio.

En algunos blogs relacionados con la industria petrolífera se asegura hoy que en la OPEP nadie cree demasiado en la explicación "oficial" que se extiende por los medios especializados en estos días para justificar la evolución bajista de los precios de esta materia prima, que estaría fundamentada en el caluroso invierno estadounidense que ha actuado como reductor de la demanda inicialmente prevista. Un argumento sólido que es también el que han defendido algunos analistas de instancias más oficiales como la OCDE o el FMI.

Disidencias. En el cartel no creería en ella. Del mismo modo que tampoco se da mucho crédito a otro argumento, de índole más financiero, que sitúa a los hedge funds y su necesidad de hacer frente a algunas reposiciones como una inesperada fuente de oferta. Aunque, en este caso sí habría algo válido. En la OPEP estarían convencidos de que alguien ha aumentado la oferta de crudo disponible y convertido en un gesto inoperante los últimos recortes de producción.

La disidencia podría estar dentro de la propia organización, cuyos miembros suelen vender más petróleo del que se han comprometido a poner en el mercado. Y, entre ellos, destacaría Venezuela que, pese al enfrentamiento político que habitualmente mantienen Washington y Caracas nunca ha dejado de ser un suministrador fiable de EEUU.

Otro caso crónico sería Rusia, un país que no forma parte del cartel, y con el que en la OPEP se reconoce que sería necesario negociar por anticipado si se pretende que la posible aprobación de un nuevo recorte de producción actúe sobre los precios.

Lo que parece seguro es que el cartel va a convocar una reunión de urgencia para recortar la producción.

 
 

Americaeconomica.com
Internet

 

 


 


 
 
Copyright© Americaeconomica.com - All rights reserved
Asesores de Publicaciones, S.L - España