Pandillas violentas de Haití usan cada vez más las violaciones para aterrorizar a rehenes y otras víctimas, según explicaron las autoridades del Gobierno haitiano.
Las agresiones sexuales a mujeres parecen haberse convertido en un componente fijo de los secuestros por dinero que las bandas llevan a cabo, en una ola de crimen que se desencadenó a partir del derrocamiento del ex presidente Jean-Bertrand Aristide, en febrero de 2004.
Myriam Merlet, funcionaria del Departamento de Asuntos de la Mujer, dijo a los medios locales que casi la mitad de las secuestradas es violada. Doctores y trabajadores sanitarios estiman que más de 800 mujeres fueron violadas entre febrero de 2006 y el mismo mes de 2007.
El Gobierno del presidente Rene Preval, elegido hace apenas un año en medio de amplias esperanzas de que pudiera, y aún pueda, ser un puente entre las masas pobres y la elite adinerada, ha prometido combatir las agresiones sexuales. |