Los intercambios comerciales entre Cuba y China alcanzaron en 2006 los 1.800 millones de dólares (1.372 millones de euros), el doble que en el año anterior. De este modo, la nación asiática se ha consolidado como segundo socio comercial de la isla, por detrás de Venezuela.
Según el embajador chino en Cuba, Zhao Rongxian, "el crecimiento ha sido verdaderamente exitoso. Son muchos los productos chinos que llegan a Cuba y viceversa. Donde quiera se pueden ver en esta isla las mercancías procedentes de nuestro país". Según el diplomático, el intercambio comprende los ámbitos de sanidad, educación, agricultura y transporte, mientras que la exportación cubana está orientada al níquel, azúcar, medicinas y productos de biotecnología.
Rongxian ha afirmado que "somos dos países socialistas, tenemos muchas coincidencias". Además de las relaciones comerciales, ambos países llevan a cabo un intercambio de estudiantes universitarios y constantes viajes de negocios por parte de ejecutivos chinos ejecutivos. A pesar de esto, en ciertas áreas, como las industrias no contaminantes, la distancia geográfica, el transporte y los altos costes constituyen grandes obstáculos al desarrollo. |