El
Senado de Bolivia, controlado por la oposición (Podemos),
aprobó nuevamente los 44 contratos petroleros para enmendar
errores de una anterior sesión irregular y una hora después
de que el presidente Evo Morales anunciara declararse en huelga
de hambre si el Senado seguía postergando la ratificación.
Los contratos ya habían sido ratificados en el Senado en
noviembre en una sesión denunciada como ilegal por la oposición,
después de que Morales habilitara a senadores suplentes
de forma irregular. Los problemas en los acuerdos con las petroleras
produjeron la renuncia, en marzo, del presidente de la estatal
Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Manuel
Morales Olivera, quien fue acusado por la oposición de
haber enviado al Congreso documentos diferentes a los acordados
con las compañías petroleras.
Los contratos son entre la petrolera estatal YPFB y 12 transnacionales
como la brasileña Petrobras, la española Repsol-YPF,
la francesa Total y la británica British Gas y formalizan
una nueva relación operativa entre las empresas. Estos
contratos fueron negociados en Octubre del año 2006, tras
la nacionalización de los hidrocarburos que decretó
Evo Morales.
Al entrar en vigencia los contratos, las transnacionales dejarán
de ser socias de riesgo compartido para convertirse en operadoras
al servicio de la petrolera estatal boliviana YPFB.
La ratificación del Congreso de los Diputados no será
ningún problema porque el partido de Evo Morales (MAS)
es mayoría absoluta en la cámara.
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