El
presidente de México, Felipe Calderón, anunció,
al finalizar la Cumbre de Plan
Puebla Panamá (PPP) la reducción del compromiso
mexicano de abastecimiento petrolero a la refinería que
se planea construir en Centroamérica. El mandatario aseguró
80.000 barriles diarios de petróleo, de los 230.000 prometidos
por su antecesor, Vicente Fox, en el año 2005.
La causa de este cambio en las previsiones es el declive del yacimiento
de Cantarell, el más grande de México y el segundo
del mundo. Según Petróleos Mexicanos (Pemex), la
producción diaria de Cantarell durante 2006 fue de 1,78
millones de barriles diarios y para este año se estima
que se reduzca a 1,52 millones de barriles al día, lo que
equivale a una reducción del 13%. La petrolera estatal
pronostica que en el año 2012, Cantarell producirá
700.000 barriles diarios, es decir en seis años su producción
se reducirá más de un 50% .
Calderón explicó que el ajuste se debe a que su
país desea darle viabilidad al proyecto, presentar las
alternativas realistas a los inversores interesados y cuidar la
propia producción y el consumo petrolero de México
hacia el futuro.
El mandatario mexicano descartó que la planta de refinación
pueda construirse en México, debido a que la ley prohíbe
la inversión privada en materia energética. Sobre
el país sede de la refinería, que se disputan Guatemala,
Panamá y Costa Rica, el dirigente de Guatemala, Óscar
Berger, aseguró que serán los inversores quienes
decidan en qué país se instalaría, de acuerdo
con sus intereses y la rentabilidad prevista.
El presidente de El Salvador, Antonio Saca, señaló
que hay cuatro empresas privadas interesadas en el proyecto: Reliance
Industries Limited (India), Itochu Corporation (Japón),
China National Petroleum Corporation (China) y Valero Energy Corporation
(EEUU). Sólo la compañía china ha asegurado que
cubrirá los 150.000 barriles diarios que no puede aportar
Mëxico.
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