El
Fondo Monetario Internacional (FMI) pronosticó que México,
que creció un 4,8% el 2006, tendrá este año
un crecimiento económico del 3,4% como consecuencia, principalmente,
de su estrecha vinculación con la economía de EEUU.
El principal factor que ha llevado a la reciente debilidad de
la economía mexicana es la desaceleración de EEUU,
particularmente en el sector manufacturero, según Charles
Collyns, subdirector del Departamento de Análisis del FMI.
La previsión es que el PIB de México, que tuvo un
crecimiento anual promedio del 3,4% entre 1989 y 1998, crecerá
un 3,5% en 2008. La inflación puede alcanzar este año
el 3,9%, tres décimas más que la registrada en 2006.
El FMI calculó que este año el déficit por
cuenta corriente del país será equivalente al 1%
del PIB, comparado con el déficit de 0,2% del año
pasado. Las cuentas públicas, según el FMI, arrojarán
un déficit equivalente al 1,4% de su PIB el próximo
año.
Según el informe anual del FMI "Perspectivas Económicas
Mundiales”, los países y regiones que tienen vínculos
comerciales particularmente estrechos con EEUU, como México,
América Central y el Caribe, o que son exportadores significativos
de petróleo y metales, como Chile, Ecuador, Perú
y Venezuela son los más afectados por las condiciones externas.
Se espera que este contexto internacional sea menos favorable
a medida que se modere el crecimiento de la economía global
y los precios del crudo y de los metales bajen desde las cifras
sin precedentes de 2006, añade el estudio.
Según el FMI, México está entre los países
de cuya recaudación pública en relación con
PIB es baja y dependen de las exportaciones de materias primas.
Para estas naciones, el FMI recomienda un mayor esfuerzo para
la ampliación de la base impositiva, la reducción
de las exenciones fiscales que benefician a los más acomodados
y la mejora de la administración de los impuestos.
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