Durante la cuarta jornada de protestas de los agricultores argentinos
contra el Gobierno de Cristina Fernández, el sector ha
amenazado con incrementar las movilizaciones si el 15 de mayo
el Ejecutivo no ofrece una solución satisfactoria a los
impuestos de los granos. Varios gobernadores de Argentina han
accedido a reunirse esta semana con los representantes sindicales
con el fin de mediar en el conflicto.
Hoy, las organizaciones principales del sector del campo tenían prevista una reunión con el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti; el martes los recibirá el gobernador Bonaerense, Daniel Scioli, y el jueves se encontrarán con Hermes Binner, de Santa Fé.
Después de más de un mes de "tregua", las entidades rurales decidieron la semana pasada retomar las medidas de presión debido a que el Gobierno no acepta discutir el esquema de impuestos móviles a la exportación de granos, que fue el detonante del conflicto de tres semanas que habían organizado en marzo.
Las entidades agropecuarias, que reúnen a más de 290.000 productores, decidieron no comercializar hasta el próximo jueves granos destinados a la exportación, por lo que en las carreteras se detiene a los camiones que transportan esa mercadería hacia otros países. Los bloqueos parciales de rutas y protestas del campo se extienden a varias provincias del país, con "tractorazos" en los que numerosos productores bloquean las vías con sus máquinas.
De acuerdo a una encuesta realizada por una consultora de Argentina, el 78% de los argentinos quiere que el Gobierno cambie el sistema fiscal de exportación y el 14% no. Actualmente, el impuesto a la soja es de más del 40%, dependiendo de los precios del mercado, y antes era del 35%.
|