El
presidente de Bolivia, Evo Morales, anunció que mañana
llegará a La Paz el ministro de Planificación Federal
de Argentina, Julio De Vido, para reunirse con el vicepresidente
boliviano, Alvaro García Linera, y definir el nuevo precio
del gas. Morales ha afirmado que su Gobierno comenzará
hoy la "gran pelea" para que Argentina pague dos dólares
(1,5 euros) más por el gas que le vende, que supone medio
dólar (39 céntimos de euro) por encima de lo aceptado
por Buenos Aires.
Asimismo, el mandatario boliviano
señaló que el sábado habló por teléfono
con su homólogo argentino, Néstor Kirchner, y le
pidió incrementar en dos dólares el precio actual.
Bolivia tiene un contrato de venta
de gas a Argentina de 7,7 millones de metros cúbicos diarios
hasta fin de año. Su precio es actualizado con cierta periodicidad
y a conveniencia de las partes. El país andino quiere cobrar
por su gas a Argentina más de cinco dólares (3,9
euros) por millar de Unidades Térmicas Británicas
(BTU). Actualmente el precio es de 3,35 dólares (unos 2,6
euros).
Argentina ha sufrido desde 2003
una merma en su suministro de gas natural, lo que obligó
al Gobierno argentino a importar gas desde Bolivia y recortar
los envíos a Chile. Ahora debe afrontar la decisión
del Gobierno boliviano de subir los precios a los que exporta,
un nuevo valor de compraventa que la Paz y Buenos Aires negociarán
la próxima semana.
Hace unas semanas, Néstor
Kirchner desató la polémica al sugerir que Chile
se debía integrar a las conversaciones con Bolivia con
el objetivo de fijar el nuevo precio del recurso, después
de reconocer que el gas que compra Argentina a Bolivia es reexportado
a Chile.
Bolivia rechazó incluir
a Chile en la negociación porque su política es
usar el gas natural como arma en un eventual diálogo con
Santiago destinado a recuperar la salida al océano Pacífico
que perdió con tropas chilenas en una guerra de finales
del siglo XIX.
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