El presidente de Brasil, Lula da Silva ha materializado las amenazas que durante meses ha realizado a los inversores extranjeros, ante la fuerte entrada de capital en el país. La Cámara baja del Parlamento de Brasil ha aprobado un impuesto a las transacciones financieras para financiar la salud pública del país.
El Gobierno prevé incrementar
los gastos en salud al 10% de su ingreso bruto hasta el próximo
año 2011, frente al 7% actual. El impuesto de Aportación
Social al Cuidado a la Salud absorberá el 0,1% de los montos
de todas las transacciones financieras, incluyendo el cambio de
cheques, en todo el país, lo cual reuniría unos
6.750 millones de dólares (4.378 millones de euros) anuales,
de acuerdo con los sectores que favorecen el tributo, informó
AP.
Aunque
el Senado tendrá la última palabra para la aprobación
de dicha de la medida a fin de que entre en vigencia, Lula pretende
así evitar la huída del llamado 'capital golondrina'.
Los expertos aseguran que, tras la reciente subida de tipos y
en medio de una desaceleración del consumo, las previsiones
de beneficio de las multinacionales que cotizan en el Bovespa
pueden ser "exageradas".
Esta situación hace que los inversores
quieran aprovechar el momento actual, sin pensar en las inversiones
a largo plazo, por lo que numerosos expertos temen una salida
masiva del capital extranjero que ahora está entrando
con tanta fuerza en el país, aprovechando además
los tipos de referencia, que se encuentran en el 11,25%.
|