|
Según el ministro boliviano
de Hidrocarburos, Andrés Soliz Rada, las negociaciones
sobre el precio del gas con Brasil están siendo especialmente
complicadas porque el mandatario brasileño, Luiz Inácio
Lula da Silva, "no quiere perder votos" en las elecciones
generales de su país el próximo 1 de octubre. Lula
quiere evitar que con una subida del precio del gas en Brasil
"la derecha lo acuse de haber actuado de manera blanda",
añadió Soliz.
Bolivia exporta diariamente a Brasil
unos 26 millones de metros cúbicos de gas a un precio que
este mes alcanzó los cuatro dólares por millón
de unidades térmicas británicas (BTU). El Gobierno
boliviano aspira a fijar como base de negociación los cinco
dólares por millón de BTU, precio que Argentina
comenzará a pagar este mes.
Evo Morales, presidente de Bolivia,
busca subir los precios del gas e incrementar los ingresos del
país andino para costear sus planes de reforma después
de nacionalizar los hidrocarburos. La petrolera estatal brasileña,
Petrobras, todavía no ha negociado ni su estatus ni su
permanencia en Bolivia.
Bolivia y Brasil se dieron un plazo
de 45 días para alcanzar un acuerdo en el precio del gas
boliviano, plazo que vence dentro de un mes. No obstante, el ministro
de Hidrocarburos del país andino ha admitido que ese periodo
puede también ser ampliado hasta después de los
comicios brasileños de octubre.
|