Las
protestas en las minas peruanas de la comunidad indígena
han obligado a la compañía argentina Pluspetrol
a suspender su producción de gas. la compañía
es la encargada de explotar el yacimiento de Camisea, y una de
las entidades en la que el Gobierno de Alan García ha depositado
su confianza para evitar la tan temida crisis energética.
Un grupo de "manifestantes
armados de comunidades nativas" ingresó a primera
hora del día a las instalaciones denominadas Pagoreni A
y B, en el lote 56, de donde se extrae gas, en la zona del Bajo
Urubamba, en la surandina región de Cusco y pidieron que
se detengan las operaciones, detalló la empresa en comunicado.
La acción de los indígenas
forma parte de una huelga indefinida de 65 etnias amazónicas
decretada por la Asociación Interétnica de Desarrollo
de la Selva Peruana (Aidesep) que protestan contra un conjunto
de leyes dictadas por el gobierno que -según ese gremio-
afectan sus territorios.
Pluspetrol precisó que esas
demandas "no están vinculadas de ninguna manera"
a las operaciones de la empresa en esa zona de Perú.
Ante esta difícil situación
por la que atraviesan las minas del país, el Gobierno peruano
de Alan García busca soluciones al grave déficit
energético que ya ha provocado cortes de suministro.
De momento, las autoridades han
conseguido llegar a un acuerdo con la empresa estatal eléctrica
de Brasil, Electrobras, para que ésta gestiones hasta cinco
centrales hidroeléctricas en la región andina, lo
que supondría una solución a la falta de energía
que viene sufriendo el país en los últimos meses.
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