| Las críticas realizadas por algunos mandatarios del subcontinente al papel de las empresas españolas en Latinoamérica mimetizan, según algunos observadores, una vieja costumbre del populismo regional que suele rescatar la vieja imagen de los "conquistadores" y agitar el fantasma del colonialismo para congraciarse con buena parte del electorado más empobrecido de la zona.
En ciertos conflictos laborales de índole puramente gremial, como los que agitan ahora Aerolíneas Argentinas, los sindicatos suelen recurrir también a ese mismo lenguaje metafórico que siempre cuenta con adeptos entre una población habitualmente castigada por las penurias económicas.
En opinión de algunos expertos, las compañías internacionales instaladas en la región llevan más de una década lidiando con el problema sin demasiado éxito, a pesar de haber emprendido algunas estrategias de responsabilidad social corporativa que han beneficiado a determinados colectivos de la región.
Sin embargo,
otros especialistas aseguran que la mayor parte de estas acciones no se relacionan directamente con las necesidades más concretas de los países de la región tienen el respaldo suficiente de entidades de prestigio como fundaciones u ONGs, conocidas en el subcontinente, de tal modo que la impresión de que las multinacionales han acrecentado las desigualdades en lugar de contribuir a reducirlas se mantiene viva en los sectores de la población más desfavorecidos. |