| Las especulaciones de concentración en el sector aéreo español han provocado mucha inquietud entre el colectivo de pilotos. El futuro de los convenios colectivos son la principal preocupación de los trabajadores, por los que ya han empezado a sopesar las opciones.
Los pilotos no son ajenos a la nueva configuración del sector aéreo español y quieren sacar provecho. Los primeros en pronunciarse han sido los de Spanair. Fuentes cercanas a este colectivo aseguran que en el caso de que el nuevo propietario de la compañía sea Iberia sus condiciones laborales mejorarían. Sin embargo, dudan de que esta operación se lleve a cabo porque la directiva de Spanair no ha informado aún a la aerolínea de bandera de sus condiciones de trabajo.
Así, los pilotos de Spanair sospechan que Marsans será el nuevo dueño de la compañía, la opción que menos interesa a los pilotos de la filial del grupo SAS. Pero este colectivo no es el único que está ejerciendo presión para mejorar sus condiciones de trabajo. Los pilotos de Iberia se apresuran a cerrar su séptimo convenio colectivo.
Convenio. El propósito de este nuevo acuerdo se centra en que la aerolínea de bandera realice nuevas contrataciones porque según indican, además de las operaciones corporativas que planea Iberia, la aerolínea prevé duplicar su flota de largo recorrido en un plazo de siete años.
A pesar del futuro incierto resultante de posibles compras o ventas, los pilotos de Iberia destacan que ofrecen su voto de confianza a la aerolínea siempre y cuando se respeten sus condiciones y sean consultados con anterioridad. En este contexto y según fuentes empresariales las cosas no mejorarán hasta después de las elecciones. Por lo que, algunos extremistas prevén una Semana Santa en huelga.
Marsans. Una de las armas arrojadizas utilizada hoy por los pilotos de Aerolíneas Argentinas, propiedad del grupo Marsans, es acusar a la compañía de que está en suspensión de pagos. Sin embargo, un portavoz de Marsans ha desmentido rotundamente esta situación al asegurar que es una forma de sabotear a la aerolínea. |