El
Gobierno chileno de Michelle Bachelet ha endurecido las medidas
ante la creciente sequía que azota el país, y ha
anunciado la intervención de tres ríos por el robo
de agua. El titular de la Dirección General
de Aguas (DGA), Rodrigo Weisner, anunció que estos ríos
son el Limarí, Ñiquén y Perquilauquén.
El portavoz de la DGA explicó
que esto significa que fiscalizadores de esa entidad van a adoptar
todas las atribuciones de las juntas de vigilancia de agua de
esos lugares y señaló que no se descarta que en
otros ríos se disponga también la medida.
A su vez, el ministro de Energía
chileno, Marcelo Tokman, señaló que sin que se produzca
la caída de una central significativa como la de Nehuenco,
el país no debería tener problemas de racionamiento
en marzo. Además, Tokman aclaró
que Chile y Argentina no trabajan en la actualidad de forma conjunta
en el uso racional de la energía, tal y como sugirió
la presidenta argentina, Cristina Fernández, sino que trabajan
para dilucidar las condiciones en los envíos de gas.
Por su parte, el ministro chileno de Obras
Públicas, Sergio Bitar, anunció medidas para manejar
la escasez de agua. Entre ellas se cuenta la declaración
de 166 sectores en condiciones de emergencia y otras zonas en
categoría de escasez hídrica, lo que permitirá
que la autoridad intervenga para mejorar las condiciones de vida de los habitantes de
esas zonas.
Además Bitar anunció la
implantación de un interventor, quien dirimirá el
modo de distribución del líquido en aquellas cuencas
donde la comunidad no llegue a un acuerdo para el uso de ese recurso
natural.
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