El Gobierno de Bolivia ha decretado desastre nacional por las inundaciones que azotan a su país, que han acabado con la vida de 51 personas, hay unas 45.000 familias afectadas y por el riesgo que suponen en la ciudad amazónica de Trinidad.
Este anuncio se produce un día después de que el prefecto (gobernador) de Beni, Ernesto Suárez, haya criticado duramente a Evo Morales, por no declarar su región como desastre natural tras las lluvias de los últimos días, según él, para no liberar más recursos.
Ante esa situación, Suárez declaró que la prefectura que el dirige ha decidido hacerlo por su cuenta.
Por su parte, el ministro de Defensa, Walker San Miguel, ha asegurado que esta decisión del Gobierno permitirá a los municipios y a las prefecturas cambiar sus presupuestos y efectuar licitaciones directas para atender a los damnificados. |