La compañía de telecomunicaciones española Telefónica ha anunciado que tiene previsto invertir unos 400 millones de euros en México para ampliar su cobertura en el país. Actualmente cubre unos 70.000 kilómetros cuadrados, en los que se incluyen 78.000 poblaciones. A pesar de ello, la empresa sigue sin poder ofrecer los servicios 3G porque el Gobierno mexicano aún no ha repartido las licencias.
El responsable de Telefónica en México, Francisco Gil, ha instado al Gobierno de Felipe Calderón a que ponga en marcha el proceso de licitación de las frecuencias necesarias para ofrecer los servicios de esta tecnología. Esta demora impide a la compañía española lanzar el servicio en todo el país, y en concreto en Ciudad de México, una de las más importantes para el negocio de las telecomunicaciones.
La gran competidora de Telefónica en México es Telcel, propiedad del magante mexicano Carlos Slim, y ya comercializa estos servicios en varias ciudades del país. El proceso de licitación supone una de las primeras iniciativas para abrir el mercado a terceros pero se ha detenido por la falta de coordinación entre la Secretaría (Ministerio) de Comunicaciones y Transporte de México y la Comisión Federal de Telecomunicaciones.
La operadora española ya adquirió en 2004 el espectro necesario para llevar a cabo la tecnología de comunicación anterior, UMTS (Universal Mobile Telecomunications System) y desde entonces se encuentra inmersa en una batalla legal para obtener un mayor espectro que le permita llevar a cabo la tecnología 3G.
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