El gobernador de Puerto Rico, país cuyos cuatro millones de habitantes son ciudadanos estadounidenses pero no pueden votar en las elecciones presidenciales, ha comunicado que tiene la esperanza de realizar una elección primaria demócrata con la mayor participación posible de los isleños.
Los puertorriqueños no pueden elegir al presidente mientras residan en la isla, pero pueden votar en las primarias, por lo que los partidos envían delegados con voto a las convenciones demócrata y republicana que eligen a los candidatos.
Según declaraciones de Acebedo a la prensa local, “esta es una oportunidad histórica para el pueblo de Puerto Rico, para que los demócratas tengan influencia directa en el proceso de elegir al candidato demócrata”. Acebedo se ha negado a decantarse por Barack Obama o Hillary Clinton.
El interés del gobernador puertorriqueño por participar en las primarias contrasta con la de algunos dirigentes del Partido Popular Demócrata, que prefieren mantener el estatus semiautónomo de la isla con respecto a EEUU.
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